Radiografía y perfil del acosador de mobbing o acoso laboral

Con frecuencia se suele pensar que el acosador de mobbing en la empresa es alguien poderoso que lo que quiere es hacer quedar mal a sus trabajadores para poder brillar más que el resto. Esta afirmación suele ser cierta pero incompleta. En este artículo miramos de profundizar más sobre el perfil y rasgos típicos de un acosador o mobber.

Un acosador de mobbing se encubre a sí mismo

El fin que persigue todo acosador de mobbing es el pretender derribar psicológicamente y apartar de su carrera profesional a el acosado o la acosada. El mobber es una persona calculadora pero, contrariamente a lo que el común de trabajadores tendemos a pensar, no suele brillar en su día a día por su trabajo sino por saberse aferrar a su posición prevalente ante viento y marea. Se trata de una persona que al acusar quiere poner énfasis en los fallos ajenos y evitar así que sus compañeros vean los suyos propios.

Evitan el peligro de ser superados. Cazar para no ser cazados. Los hostigadores buscan sus víctimas y saben cómo ridiculizarlas en grupo y minusvalorarlas en público. Una situación de precariedad laboral suele ser idónea para tensar al máximo la cuerda debido a que el trabajador se encuentra indefenso y se hace fuerte para no perder el trabajo. Sin embargo, como ya comentamos en este post, no atajar los problemas de raíz suele ser una de las peores decisiones. El mobber nos pone a prueba indirectamente y, poco a poco, va calibrando nuestro punto donde explotaremos ante alguna injusticia.

El acosador de mobbing no actúa solo

El acoso laboral típico suele es decir del superior al subordinado. Muy a menudo, sin embargo, no trabajan solos y suelen estar compinchandos con algún jefe de departamento para facilitar la árdua tarea de acoso y derribo de la salud del trabajador.

Es habitual que la actuación de los acosadores en grupos donde cada parte practique un rol determinado con el único fin de minar de a poco a través de insultos, gritos, amenazas, humillaciones, falsas acusaciones que conjuntamente entre todos se consiga el objetivo propuesto, es decir, que el trabajador se vea incapacitado para seguir desarrollando su trabajo. El acoso laboral al ser practicado por parte de más de un empleado de la empresa, será más difícil de probar.

Así pues, ¿cómo podemos saber el perfil del acosador?

Acoso vertical descendente

El acoso vertical descendente, suele ser el más habitual.

Como ya se ha explicado anteriormente, el acoso laboral tiene consecuencias muy graves para la salud. Tal y como explica Hirigoyen, se puede dividir en tres tipos de acsoso:

  • Acoso estratégico: El objetivo principal es que el al asalariado abandone la empresa por propia voluntad y la empresa consigue así ahorrar los costes derivados de un despido.
  • Acoso institucional: Se utiliza para poder controlar a todos los trabajadores de manera unificadora, como mecanismo del miedo. Puede tratarse también de casos premeditados de descuidos por parte de su empresa u administración para la que presta sus servicios.
  • Acoso perverso: Existe una pretensión gratuita de destrucción del otro. El objetivo no está bien regulado ya que sólo se busca minar la moral del trabajador en todo momento.

 

Acosador de mobbing

Un acosador de mobbing, actúa durante un periodo de tiempo prologando.

Otro punto a tener a cuenta es que un acoso no suele algo puntual que se lleva a cabo de un día para otro. El superior suele buscar un objetivo de destrucción del trabajador y se prolongará a lo largo del tiempo.

Así pues, el trabajador observará que la exposición a estas conductas de hostigamiento son observables y ciertas. No se trata de algo esporádico. El objetivo es apartar de la empresa al trabajador en un medio plazo. Por tanto su estrategia tiene largo recorrido. Hoy será un ataque concreto, la semana que viene una humillación pública, en un mes una mala contestación o una llamada intimidatoria y así sucesivamente.

Por tanto, podemos deducir que el perfil del acosador de mobbing o mobber es de una persona gris calculadora que quiere controlar a sus subordinados para que no le hagan sombra. Se aprovecha de entornos desregulados de las empresas para cebarse con las víctimas. Son conscientes de lo que quieren y no escatiman esfuerzos en derribar a sus empleados.

Por desgracia, nos encontramos con miles de casos así a diario, sin embargo, son pocos los que toman cartas en el asunto para poder redirigir la situación.

Siempre recomendamos desde el despacho de Fontelles Advocats a acudir a un profesional para que pueda hacer un buen diagnóstico y te ayude a solucionar el problema. La mayoría de casos tienen solución y están al alcance de cada trabajador. Una vez se empieza a trabajar en erradicar las situaciones de mobbing, el trabajador se siente más aliviado y puede seguir trabajando con total normalidad.

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5

Resumen

Desde Fontelles Advocats te presentamos la radiografía y perfil del acosador de mobbing o acoso laboral.

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